¿Qué agita a los violentos?

¿Qué agita a los violentos?

 

José Ramón Ubieto*

 

La violencia es un pasaje al acto, un franqueamiento de la palabra, un atravesarla para ir más allá. Decía el psicoanalista Jacques Lacan que “en los confines donde la palabra dimite empieza el dominio de la violencia”. Por eso, tratar de entenderla exige pensar en las coordenadas de ese acto, en lo que lo rodea y lo precipita, más que en causas únicas y definitivas que –sean las que sean- no suele haberlas.

Los episodios de violencia que estamos viendo tienen, por tanto, una explicación compleja y más allá del resplandor, que puede deslumbrarnos y/o asustarnos, conviene diseccionarlos con calma. Por las informaciones e imágenes que nos dan los medios y por la experiencia de sucesos anteriores -ha habido ya unos cuantos en las últimas décadas-, podemos deducir que esos grupos, mayoritariamente de jóvenes, no son homogéneos. Al menos, hay 3 perfiles diferenciados.

Aquellos convencidos de que la violencia es un instrumento eficaz al servicio de su causa política y cuyos daños son asumidos como menores respecto al fin perseguido. Es un ejemplo de violencia instrumental que se legitima en nombre de un ideal o bien superior. En este caso, resulta evidente que no representa al movimiento independentista, mayoritariamente pacífico, pero en cualquier movimiento político hay disidencias respecto al mainstream, personas disconformes con los tempos oficiales y que quieren precipitar el desenlace recurriendo a la violencia.

Luego están los que realizan -con la violencia- su pulsión de muerte, al margen de cualquier discurso ideológico o causa colectiva. Para ellos solo cuenta el goce de la destrucción, la satisfacción de ver arder los objetos. Da igual que se trate de una celebración deportiva, una protesta política o un festival de música. La satisfacción que les procuran los focos puestos en ellos: policía, cámaras o las propias llamas, es su única y principal “causa”.

En tercer lugar, hay los mirones, los que están allá fascinados y excitados por lo que está pasando. Con más o menos recursos ideológicos, asisten algo dubitativos y sin capuchas porque no son conscientes de su responsabilidad. Son una mezcla de espectadores y actores secundarios, atrapados en el instante de mirar. Muchos de ellos no repiten o se van pronto.

Finalmente, hay un cuarto elemento, no presente en la escena, pero operativo con su discurso previo y posterior. Son aquellos líderes políticos y/o de opinión que con sus palabras incendiarias caldean el ambiente y dan legitimidad a unos actos que de no encontrar esas coordenadas significantes quedarían reservados a ámbitos más privados.

Lo hemos visto con Trump, Bolsonaro, Salvini o Johnson: cada vez que atizan dialécticamente a los inmigrantes, alientan agresiones xenófobas. Aquí es irrelevante cual fuera la intención original de esas palabras porque lo que cuenta en la vida no son las intenciones, sino las consecuencias. Esa es la ética que debe orientarnos, y más a aquellos que por su función deben ser más conscientes del poder de la palabra.

*Psicoanalista de la AMP (ELP).

Fotografía seleccionada por el editor del blog. (AFP)

Publicada en https://www.lavanguardia.com/vida/20191018/471038349271/que-agita-a-los-violentos.html?facet=amp

5 respuestas a “¿Qué agita a los violentos?

  1. Creo que falta,falta, la lucha contra la invisibilidad decretada por los medios de noticias de los financistas dueños de Europa. Un acontecer que no sale el la pantalla no existe, los pacíficos jubilados que coparon Madrid no figuraron en ninguna primera plana. Esto no quiere decir que lo justifique pero tiene algo de explicación. La irresponsabilidad de los violentos empaña la altura cívica de los catalanes.

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  2. Quisiera hacer dos breves comentarios por si considerarais que pueden ayudar a entender la situación.
    1. Ayer en una tertulia que frecuento una independentista manifestó que las manifestaciones han de ser violentas para que sean eficaces.
    2. respeto a los independentistas democráticos, pero no comparto sus ideas, no soy independentista. Sin embargo les reprocho que creyendo que les beneficiaría han alentado y favorecido y por supuesto no han denuncia a los independentistas violentos. Quizás pronto veamos si les ha beneficiado o no.

    Una vez felicitaciones por el blog y gracias por permitirme comentar.

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  3. Estimado José Ramón Ubieto, mi precipitación en transmitir mi comentario, me ha hecho olvidar decir que tu análisis de las diferentes tipos de violentos (yo estoy pensando en el “procés”) es esclarecedor y profundo. Muchas gracias, mas que compartirlo me tomo la libertad de incorporarlo en mi elaboración personal del problema.
    Esperemos entender cuanto antes las causas profundas y últimas de ese procés para poner remedio a la demolición progresiva de la sociedad catalana y a los efectos que está teniendo en España e incluso en Europa.

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  4. Apreciado redactor y miembros de Zadig: la aportación de José Ramón Ubieto no deja de hacerme reflexionar sobre el problema del proceso catalán. Disculparme si abuso y transmito sólo una pregunta:
    ¿Qué hay en el movimiento independentista catalán que lleva a manifestar estas formas violentas, (a pesar de que su discurso no es violento y revindica que no es violento en ninguna de sus fases?
    Gracias

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