“La libertad de pluma” Editorial

Zadig-España saluda con gran alegría la aparición de la revista digital “La libertad de pluma” realizada por el núcleo Política Extimidad de la Red Zadig Argentina.

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Editorial

Aníbal Leserre*

 

 

“Tengo un proyecto: hacernos presentes, no solamente en la clínica, en la psicología individual, como dice Freud, sino también en la psicología individual en tanto que colectiva, es decir en el campo político. No como un partido político sino como psicoanalistas que pueden aportar algo a la humanidad en este momento de la o de las civilizaciones. Esta aportación, Lacan lo dijo y lo repitió, él la esperaba, pero no llegó a concretarla. No consiguió la apertura que tenemos nosotros ahora. Él no dio este paso, pero todo su discurso converge en ese punto.”
Jacques-Alain Miller.

 

Sale a la luz ‘virtual’ La libertad de pluma, con una estética simple que prioriza el acceso del lector a sus contenidos. El énfasis está puesto en la diversidad de artículos generados por psicoanalistas, sociólogos, filósofos, historiadores, economistas, politólogos, etc. Diversidad que no obedece solamente a una idea de pluralidad, sino que nos muestra la necesidad de época de tener un intercambio entre diferentes puntos de vista y opiniones ante la complejidad que el neoliberalismo impone. Actualidad que implica la pregunta de qué y cómo entendemos la política hoy. Estamos atravesando la fundación de una democracia liberal alejada de los compromisos colectivos. Por lo tanto, intentaremos reflejar en sus páginas una conversación operativa para pensar y leer dicha realidad. También, la diversidad nos indica que no entendemos el psicoanálisis como exterior al campo del pensamiento actual sobre el debate político y la razón democrática en el malestar de la cultura. Muy por el contrario, el psicoanálisis hace del estado de derecho una de sus condiciones de existencia.

Los artículos reflejan variedad de opiniones, lo cual ya es una acción que espera trascender, ser conocida, discutida, influenciar, aunque no podamos medir estrictamente sus efectos. En síntesis, no se trata de una revista partidaria, pero sí de una revista que toma partido.

Su nombre

La libertad de pluma remite a Kant, principalmente a sus escritos políticos. A pesar de no ser conocido como pensador político, sus ensayos al respecto, aunque breves, no están exentos de riquezas y de actualidad. A la vez, su pensamiento político está en total correspondencia con sus tesis éticas establecidas en sus Críticas. También, con sus ideas acerca de que los hombres sean fines en sí mismos y no simplemente cosas de cualquier sistema. Y justamente, para él, el reino de los fines es el Estado de derecho. En su defensa, surge La libertad de pluma como la facultad de dar a conocer públicamente las opiniones y las críticas del pueblo en relación a las disposiciones injustas. Plumas que se limitan mutuamente entre sí con el objeto de mantener su libertad.

La Libertad de pluma en democracia.

Consideramos que las opiniones aquí vertidas se sitúan en contrapunto al crecimiento del consumo de masas, la aparición del ‘valor supremo’ de la ‘realización de sí’, el progreso identificado a la lógica de la economía capitalista que equipara democracia a la posibilidad de consumo, tanto de sus preferencias electorales, como de sus pasiones y gustos. A la vez, no está de más señalar las tesis de Jacques Rancière, la clásica de los poseedores (los pobres quieren siempre más) y la de las élites refinadas: hay demasiados individuos, demasiadas personas aspirantes al privilegio de la individualidad. Entonces tenemos una democracia que plantea dejar de lado la utopía del poder del pueblo, que niega la igualdad y se presenta como la de los calificados para dirigir al ‘rebaño’. Se ha acaparado la cosa pública en una alianza entre la oligarquía tradicional y la nueva oligarquía económica, representando lo ilimitado del poder de la riqueza, que conlleva la aspiración de gobernar sin política, presentando y prometiendo la prosperidad para el futuro y acusando de ‘populistas’, una ideología superada, a los que defienden las conquistas sociales.

Estas breves generalidades indican la necesidad de situarnos y establecer el alcance del neoliberalismo.

Tentados estamos en hacer un cierto retorno a Platón, quien sostuvo que todos los males de la política derivan del hecho de que son las pasiones y los intereses, en vez de la razón, los que gobiernan las decisiones humanas. Y por supuesto, acordamos con él cuando sostiene que, sin leyes, los hombres se comportarán como las más peligrosas fieras (Leyes, IX), cuestión esencial en su razonamiento para articular lo individual y lo colectivo. Por lo tanto, para Platón, hacer política es actuar poniendo la ley en el lugar donde los gobernantes ubican solo la gestión de sus intereses. Un retorno a su idea de que el hecho mismo de votar no garantiza que el resultado sea el mejor, ya que las convicciones y los intereses son cambiantes, y un político ambicioso, aliado a un sofista que le suministre buenos y convincentes argumentos puede lograr persuadir a los votantes. Ya que los sofistas tratan a la política como una cuestión de técnica. (Cualquier semejanza con la realidad no es pura coincidencia).

La particularidad ‘Argentina’

El psicoanálisis trabaja con la historia de cada uno, pero esta no está en disyunción con la memoria que podemos ubicar como historia colectiva. Hay una conexión que se manifiesta en los lazos sociales. En ellos, hoy, la tan mentada ‘grieta’ está al orden del día. No se trata, ni de negarla, ni de darle consistencia. Sí de ubicar, por ejemplo si hay una pasión por la grieta, al considerar que la misma es constitutiva de la argentinidad. Es una constante en la historia argentina que cuando termina un gobierno se investigue (periodismo, justicia) el ejercicio del poder de aquellos que ya no lo tienen. ‘Investigaciones’ que sostienen la apelación al cambio, al futuro que los argentinos nos merecemos y un siempre empezar de nuevo. ¿Cómo es posible que siempre se tenga que comenzar de cero, punto que supone que lo que hay es más bien del orden del esfuerzo individual y en el que nada de lo colectivo vale? “El encanto de la historia argentina está en que nada de ella encierra o muestra una única cara, una única dimensión, salvo la pasión que despierta” (Horacio Vázquez-Rial).

Política  ∞  Extimidad

Dos términos enlazados topológicamente por una banda de Moebius que indica un movimiento donde se pasa de un lado a otro sin un salto. Señalamos así que la política no es una pura exterioridad, sino que toca algo de la identidad (en el sentido de hiato, de abertura, y a su vez hendidura). Además, la banda señala que  política ∞ extimidad es una relación de lugar y, por lo tanto, implica pensar cómo se ocupa y en función de qué. Nuestra mira es clara: ubicarnos en las implicancias de llevar el psicoanálisis a la política.

Siguiendo el Curso Extimidad, de Jacques Alain Miller, que es nuestra referencia, tenemos que la banda de Moebius (∞) nos indica que la política es un envoltorio que puede recubrir lo éxtimo, y este a su vez recubrir la política. Por lo tanto, es necesario investigar, trabajar cómo cernir lo éxtimo y las diferentes maneras que lo político lo recubre, ya que el envoltorio de la política puede ubicar un discurso amo y la opresión.

A partir de estas consideraciones, retomemos la cuestión del lugar y cómo se ocupa, desde la idea de explicitación, de investigación, de producción, de debate, de disensos y acuerdos, pero en función de las posibilidades de llevar adelante una acción lacaniana. Una acción lacaniana portadora de una palabra plena, en el sentido dado por Lacan, ante la palabra vacía de la política neoliberal, que es una palabra que oscurece, teñida de segundas intenciones ya que en ella se expresa y se oculta en un doble juego la voluntad de poder. Una palabra definida con el término de ‘posverdad’, describe que el discurso político, en tanto pretende incidir en la opinión, deja de lado los hechos y apela a las emociones y creencias. Por el contrario, sostenemos una palabra plena desde el deseo del analista, entendiendo al mismo, como un hacer existir el psicoanálisis. En este movimiento que nos ocupa, no se trata de una simple oposición entre civilización y pulsión, el discurso analítico sostiene la efectividad de tratar el callejón sin salida de idealizar la posibilidad de renunciar a la pulsión o al ideal de un universal sin segregación. Entonces, con Lacan, podemos sostener que el deseo del analista nombra no sólo al psicoanalista en la civilización, sino también al psicoanálisis como práctica eficaz y sus posibilidades de incidir en el campo de lo político.

Por último, un agradecimiento al apoyo de mis colegas coordinadores del Nudo, quienes conforman el Comité Asesor de La libertad de pluma: Mónica Torres, Gustavo Stiglitz, Osvaldo Delgado y Guillermo Belaga. Y un total reconocimiento a Marcela Negro y el Equipo de Redacción: Catalina Bordón, Solana González, Liliana Mauas, Claudia Gambardella, Julio Riveros y Gastón Cottino. Gracias al compromiso de todos y cada uno de ellos es que este primer número de La libertad de pluma sale a la luz. También el reconocimiento a cada uno de los autores que gentilmente nos han enviado sus textos. Textos que por la calidad y cantidad nos conducen a presentar La libertad de pluma como número doble.

Hasta la próxima.

*Psicoanalista de la AMP (EOL)

http://lalibertaddepluma.org/

Foto seleccionada por el editor del blog.

 

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