(Intervención realizada en el acto organizado por Zadig España en defensa de la democracia el 14 de julio de 2023.)
Rosa López*
Gracias a Zadig por organizar este acto, a los ponentes que van a participar y a los que nos escuchan.
Comprometerse con lo que pasa en el mundo marca el estilo de los psicoanalistas lacanianos que nunca hemos cultivado la neutralidad indiferente porque valoramos el lazo social como el único recurso con el que hacer frente a la acción destructora de la pulsión de muerte. Es por ello que estamos dispuestos a manifestar nuestra posición respecto a los peligros que se ciernen sobre la consulta electoral del 23 de julio en España advirtiendo que, en esta ocasión, lo que está en juego es la democracia.
Los hechos lo demuestran
VOX ya ha empezado a gobernar en coalición con el PP en ayuntamientos y Comunidades Autónomas, mostrando claramente el cumplimiento de su programa basado, como ya sabéis, en la negación de la violencia machista, del cambio climático, de la condición humana de los emigrantes etc. Hay algo que me impresiona especialmente, ver a ambos partidosregocijarse con la derogación de la ley de Memoria Histórica. Derogación que supone cerrar la única vía que nos permitiría elaborar la infamia del mayor de todos los males: la guerra civil y la dictadura posterior
Sobre este sombrío panorama quiero poner el acento en una de las mayores tragedias del momento. Doscientos ochenta millones de personas desplazándose planetariamente sin encontrar un lugar en el mundo. No hay ninguna política solvente que escape a las condiciones segregativas del neoliberalismo. Tampoco hay un marco jurídico que asegure la protección del derecho a la vida, ni siquiera una opinión publica sensibilizada, porque lo que empieza conmoviendo nuestros sentimientos se diluye rápidamente en la anestesia que produce el goce del consumo.
Es la xenofobia propia del ser hablante la que está tras el ascenso de la ultraderecha en la Union Europea y en Estados Unidos. Y pongo ejemplos, Trump decía: «¿Por qué tenemos que recibir gente de países de mierda?”[1], “Todos tienen el sida”, mejor que “vuelvan a sus cabañas” Esta semana ha sido noticia Riikka Purra –líder de la formación ultraderechista Partido de los Finlandeses y viceprimera ministra de un gobierno de coalición, pues han salido a la luz los mensajes que hace un tiempo colgaba en sus redes sociales “Si algunos estáis en Helsinki, ¿alguien se apunta a escupir a mendigos y golpear a niños negros?”. El racismo de VOX es explicito y cursará de la misma manera. En su programa promete menos sanidad, menos educación pública y más medios de contención en nuestras fronteras.
Freud y Lacan nos dejaron un importante legado teórico-clínico junto con el deber ético de interpretar los síntomas de la época.
Freud descubrió la pulsión de muerte como una fuerza incoercible, que lleva al sujeto a actuar contra si mismo, a rechazar al semejante y a repetir lo peor. Habitualmente la tendencia aniquiladora de Thanatos se ve más o menos equilibrada por la fuerza vital de Eros, pero hay momentos en los que Thanatos se desata y actúa sin freno. Las guerras son el mayor exponente de semejante desencadenamiento y no olvidemos que en la actualidad hay una guerra en Ucrania cuyas consecuencias son tan impredecibles y potencialmente destructivas que hacen palidecer al resto de las alarmas.
Por su parte, Lacan completa la aportación freudiana sobre la pulsión de muerte con el concepto del “Goce Uno” que excluye al Otro y vaticinó ya en 1967 que “Nuestro porvenir de mercados comunes será balanceado por la expansión cada vez más dura de los procesos de segregación” [2] destacando que “no hay fraternidad que pueda concebirse si no es por estar juntos, separados del resto” [3]
¿Qué lleva a los obreros, a los desfavorecidos, a las mujeres, a los emigrantes o a los jóvenes a votar a VOX? Es el goce, amigos.
El ser hablante pareciera elegir según sus ideales cuando en realidad elige con las tripas, y por eso en las campañas electorales no triunfan los discursos que comunican algo interesante y verosímil, sino los que movilizan el goce de los cuerpos. Es este predominio del goce el que nos permite entender que personajes como Trump, Bolsonaro, Meloni, Le Pen, Abascal y tantos otros digan barbaridades cargadas de odio y carentes de verdad sin la menor vergüenza. No son tontos, saben que la clave para llegar al poder es encarnar el goce obsceno con el que sintonizan millones de seres hablantes.
¿Por qué se produce este fenómeno? Son muchos los factores que están en juego, me limitaré a mencionar uno de ellos: el sentimiento de desarraigo que se extiende exponencialmente como síntoma de la fragilidad que caracteriza a las nuevas subjetividades derivadas de la tecnociencia y el capitalismo. Muchos se sienten expulsados por el sistema y buscan el relato que les proporcione una identidad fuerte como la que ofrece la ultraderecha, ya sea en su vertiente social-identitaria como en la neoliberal autoritaria[4]. Un dato alarmante sobre el porvenir: un 25% de los jóvenes españoles comparten las ideas xenófobas de la extrema derecha que atribuye a los emigrantes todos los males[5]
Al goce de los que odian y segregan se les suma el goce de los que reaccionan con indiferencia, cinismo, apatía y se desentienden de toda responsabilidad.
Lacan, inspirándose en el Budismo, habla de las tres grandes pasiones del ser: el amor, el odio y la ignorancia. Si en este momento le tomamos el pulso a cada una de ellas, vemos que la pasión del amor está en caída libre porque el discurso capitalista deja de lado las cosas del amor”[6]. Es ahora que filósofos, sociólogos y demás pensadores se preocupan por el futuro de Eros con la urgencia del que tiene que evitar su extinción.
La pasión de la ignorancia, vive uno de sus momentos más intensos. Casi nadie se plantea los grandes interrogantes de la existencia pues la libido ha quedado absorbida por el entretenimiento que ofrecen las pantallas y el consumo de objetos.
Definitivamente, es la pasión del odio la que triunfa y se expande como una epidemia que atenta contra el vínculo social.
Con estos mimbres no se puede llegar más que al infierno, aunque a algunos les parezca una exageración y prefieran creer que la razón y el progreso están garantizados para siempre.
Coincido con Baudelaire cuando dice «¡La más hábil de las astucias del diablo consiste en convencernos de que no existe!»
*Psicoanalista. Miembro de la AMP (ELP).
Fotografía seleccionada por el editor del blog.
[1] Donald Trump en una reunión de congresistas celebrada el 11 de enero de 2018
[2] Jaques Lacan “Proposición del 9 de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la Escuela”. Otros escritos, Paidos 2012
[3] Lacan, Jacques. El seminario, libro XVII. La ética del psicoanálisis (1969-1970), Barcelona, Paidós, 1992, p. 121.
[4] Clara Ramas San Miguel: «Social-identitarios y neoliberales autoritarios: dos corrientes en la nueva Internacional Reaccionaria» en Adoración Guamán, Alfons Aragoneses y Sebastián Martín (dirs.): Neofascismo. La bestia neoliberal, Siglo Veintiuno, Madrid, 2019.
[5] Uno de cada cuatro jóvenes en España presenta actitudes racistas y xenófobas, Son algunas de las conclusiones de la investigación «Jóvenes y racismo. Estudio sobre percepciones y actitudes racistas y xenófobas entre la población joven de España” realizado por la Fundación FAD
[6] Jaques Lacan. “Hablo a las paredes”, Paidos, 2012
