CORONAVIRUS: “¿Qué nos podemos encontrar al final del túnel?”

“El periódico El Punt-Avui ha invitado a veinticinco personas a responder a la pregunta ‘¿Cómo saldremos de esta?’ con un texto de 3100 caracteres. Esta es la respuesta enviada por Miquel Bassols y publicada el domingo 5 de abril de 2020.”

 

 

¿Qué nos podemos encontrar al final del túnel?

 

Miquel Bassols*

 

 

Una persona me decía estos días: “Es como si te despertases de una pesadilla y te dieras cuenta de que la pesadilla continúa en la realidad. Y sigues sintiendo la misma angustia “. Y otra más: “Tengo una sensación extraña de irrealidad, de estar viviendo una película, pero sin poder leer los créditos. Por mucho que hablen me faltan las palabras para saber de qué va.” Son dos testigos paradigmáticos de la experiencia que estamos viviendo estos días a escala global. La angustia y el sentimiento de irrealidad son los dos afectos que más escuchamos ante una experiencia que nos resulta radicalmente nueva pero que tiene a la vez algo de extrañamente familiar. Es lo que Freud definió como lo Unheimlich, lo más extraño en lo más conocido. Y entonces las palabras nos faltan para llegar a decir aquello que de tan real nos parece del todo irreal, como si fuera sacado de una novela distópica, una novela más bien mala por otra parte. Y nos viene a todos la imagen del túnel, de cómo saldremos y de qué nos encontraremos a la salida.

Primera constatación. Cuando escuchas a un epidemiólogo autorizado diciendo que “esta epidemia no es la gorda”, empiezas a pensar que esto quizás no es un túnel sino que es el universo exterior mismo donde tendremos que vivir a partir de ahora. Mejor saberlo y no dejarnos hipnotizar más por los cantos de sirenas en nombre del progreso. En esto, todo el mundo parece ya de acuerdo: nada volverá a ser como antes.

Segunda constatación. Por primera vez, es el conjunto de la Humanidad —en mayúscula— que se reconoce a sí misma como un solo sujeto ante un hecho real, un peligro del que no sabe cómo defenderse si no es a escala global. De hecho, ya lo tenía que haber sabido con la crisis climática. Este hecho real no es sólo el coronavirus sino todo lo que implica la epidemia de crisis social, política y de nuestras maneras de vivir. Es un hecho inédito que nos da la oportunidad única para cambiar muchas cosas. Esta Humanidad, como un solo sujeto, se da cuenta de que tiene que hacer ahora un cálculo colectivo para poder salir adelante, que no hay salidas individuales. Y llega a preguntarse, con razón, si no será ella misma la epidemia ante una ley de la naturaleza con quien no puede hacer más tratos. Como me decía un hombre del campo: “Todo lo que le quitas a la naturaleza, ella te lo reclama después con creces”.

Una noticia mala y una buena.

La mala. Lo que nos puede estar esperando al final del túnel es China: control social al servicio del autoritarismo. Muy eficiente, eso sí, ya nos vende las mascarillas que necesitamos como el aire que respiramos. Y será así mientras lo permitan las servidumbres voluntarias. De hecho, antes de entrar en el túnel de la epidemia ya habíamos hecho la experiencia.

La buena. Podemos escoger. Si es eso lo que nos tenemos que encontrar a la salida del túnel, quizás mejor nos estamos allí un ratito más inventando alguna otra cosa antes de salir. Lo podemos hacer. Y siempre con la libertad de la palabra. Sin ella, el sujeto del deseo nunca podrá existir ni persistir. Con la palabra, siempre con la palabra, “la manera más salvadora de mover el cuerpo”, como decía aquel otro.

*Psicoanalista de la AMP (ELP)

Fotografía seleccionada por el editor del blog.

 

Fuente: https://www.elpuntavui.cat/opinio/article/8-articles/1769145-que-ens-podem-trobar-al-final-del-tunel.html?cca=1

6 respuestas a “CORONAVIRUS: “¿Qué nos podemos encontrar al final del túnel?”

  1. Gracias a Zedig-España por la rápida publicación. Una nota: el “aquel otro” del final es el poeta Enric Casasses, al que recientemente se ha otorgado el Premi d’Honor de les Lletres Catalanes. Traduzco: “la manera más salvaje / selvática y salvadora / de mover el cuerpo, la manera / más sutil y muscular / más cerca de la Materia / Hecha Fuente Porque Fuente Es / el movimiento del cuerpo más / insultante de todos y, sí, / si quiere, el más amoroso / es la palabra y hablar”

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  2. Conviene, ya antes de salir de este túnel, aprovechar la capacidad de resonancia que tiene moverse en un túnel así, por ser un momento tan sensible, seguramente decisivo para muchos y con una luz, como bien adviertes, tan inquietante como la del autoritarismo chino con la, también para muchos, gran tentación de servidumbre anunciada esperando a la salida. Encuentro que tu texto hace serie con el de Eric Laurent ( https://zadigespana.com/2020/03/19/coronavirus-el-otro-que-no-existe-y-sus-comites-cientificos/ ) de manera tan precisa, que me permito asociarlos proponiendo que el tratamiento democrático de esta crisis inédita ha de sonar amplificado por el túnel mismo en los términos del último párrafo del texto de Eric, señalando que pedir responsabilidad a la ciudadanía en un sistema democrático “requiere transparencia de los datos de salud y de las políticas que se están desarrollando”
    Pues transcurrir por este túnel no es un tiempo muerto ni de espera y menos cuando la salida biopolítica autoritaria ya está haciendo signo de su presencia al quedarse vacías las ruedas de prensa del gobierno de Sanchez, porque diarios de prestigio y agencias de prensa no pueden intervenir preguntando en ellas y consecuentemente no pueden ejercer su función social ante la opinión pública.
    ! Podrá Zadig alcanzar o producir la oportunidad para que el discurso analítico incida políticamente en un momento tan difícil ?l

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  3. Gracias por tu lectura que amplía la acústica de lo que venimos escuchando estos días en el túnel. Tal vez estamos todavía demasiado sumergidos en este tiempo extraño para ver hasta dónde podemos incidir políticamente desde el discurso analítico. Pero sí, en efecto, no se trata de quedarse esperando a que pase este tiempo… Saludos!

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  4. ¿Al final?
    Siempre ha estado desde el inicio, la indefensión frente al terror que comporta todo nacimiento. Lo humano ha acelerado el método para develar la experiencia de indefensión. El final siempre ha sido el comienzo. Discursos defensivos que caen. De acuerdo con Basols, la palabra en tanto acto pleno forja lectura en doble via: frente al terror y frente a la ideología terrorista, llamesele capitalismo y/o tecnología.
    gvv

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